Bastones de zanahoria con dip de queso costeño
Zanahoria fría y crujiente, crema de queso y una mesa para compartir. Un aperitivo que se arma sin encender la estufa.
Sin cocción: solo lavar, cortar y servir.

Toca cada tarjeta cuando termines.
Manos a la cocina.
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Corta los bastones
Lava las verduras y pela las zanahorias. Córtalas en bastones de unos 7 cm y menos de 1 cm de ancho, cómodos para untar.
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Sírvelos frescos
Corta el pepino a lo largo; si tiene un centro muy acuoso, retira las semillas con una cucharita. Corta en bastones y seca bien ambas verduras con un paño limpio.
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Prepara la crema
Pon la crema en un recipiente pequeño, sin añadir agua. Si preparas todo antes, guarda las verduras tapadas y la crema aparte en la nevera hasta servir.
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Unta y comparte
Acomoda los bastones alrededor del recipiente. Añade las aceitunas y las tostadas, si las usas. Sirve fresco para conservar el crujiente.
El dulzor de la zanahoria cruda contrasta con el carácter salado del queso costeño. Es una idea para picar antes de comer o para una reunión entre amigos.
Inspiración y créditos. Ultimate Crudité Platter — Shelly Westerhausen (Love and Lemons).
Presentación inspirada en su tabla de crudités, publicada por Love and Lemons. Simplificamos los vegetales y sustituimos los dips por crema de queso costeño; no reproducimos las salsas originales.

¿Le echamos
Squichee?
Nuestra crema de queso costeño, lista para darle el toque final a esta receta.



